Esta casa es un ejercicio de contención, para encajar el programa de una familia de cinco en una parcela de 300 m² ubicada al borde de una fértil vega, salvando un olivo centenario ubicado en el lindero de Levante.
El volumen se concibe tallando el sólido capaz que encaja dentro de los límites de la ordenanza, con ocupación máxima en planta baja, y dos recortes para crear sendas terrazas en planta alta, vinculadas al programa de dormitorios.
El juego de volúmenes y huecos se basa en principios de arquitectura pasiva, para maximizar las ganancias solares de sur, minimizando aberturas en los alzados norte y oeste.
La envolvente estructural es un entramado de madera con alta capacidad aislante, depositado sobre el zócalo de un sótano concebido también como un cajón aislante de alta hermeticidad. Todas las fachadas incorporan una capa de aislamiento adicional por el exterior, y otra por el interior para permitir la distribución de instalaciones por paredes y techos.
La orientación, el aislamiento, la buena hermeticidad, y la dotación de ventanas de alta prestaciones con persianas domotizadas, consiguen una alta eficiencia energética y un extraordinario confort -que se completa con pérgolas para protección solar a nivel de planta baja.
En colaboración con el proyecto LIFE Wood For Future de la Universidad de Granada, y la Universidad de Santiago de Compostela, la vivienda incorpora un forjado singular de viguetas mixtas con madera chopo-pino de origen andaluz, que queda visto en la zona de estar para resaltar el carácter orgánico de la casa.
FASE DE PROYECTO




FASE FINAL DE OBRA




