Colegio Compañía de María en Granada

Este Proyecto es un ejercicio de cirugía. La dificultad inicial residía en analizar cuidadosamente el estado inicial de las instalaciones del Colegio Compañía de María, para discriminar qué zonas eran prescindibles y cuáles necesarias en una compleja macla de colegio y residencia, afectando mínimamente a los patios de recreo y pistas de juegos, y todo ello con un presupuesto muy controlado, que no podía dispararse con sorpresas durante la obra.

Una vez aclarados los puntos de entrada y salida, y los niveles adecuados para suturar los existentes sin crear barreras insalvables, se trataba de ordenar las nuevas piezas para darles sentido en el conjunto sin perder de vista los distintos usos que confluyen en el patio, y los diferentes grados de privacidad de cada fachada.

Se optó por mantener la imagen exterior del colegio, con un planteamiento de mímesis con el cascarón preexistente, articulando una fisura funcional que es el nuevo acceso por la Avenida de Andalucía.

El nuevo edificio se desmarca de la diversidad formal que caracteriza al espacio central donde se inserta, revistiéndose de una piel continua de gres porcelánico metalizado, que le confiere una estética de acorazado, potenciada por su carácter hermético, con entradas de luz muy tamizadas. Las franjas de contacto con los edificios preexistentes se resuelven con paneles nervados -troquelados o lisos- de chapa galvanizada.

La construcción de esta envolvente, a base de cámara ventilada y doble capa de aislamiento termoacústico, garantiza un óptimo comportamiento de los espacios interiores en un entorno especialmente ruidoso. Al interior se ha cuidado especialmente la iluminación, mediante patios, lucernarios y celosías que tamizan la luz natural según las necesidades de cada espacio.

Aula-taller en el IES Ilíberis de Atarfe

El IES Ilíberis planteó al Ayuntamiento de Atarfe la necesidad de dotarse de un aula independiente del resto de instalaciones escolares, pero en la proximidad de las mismas, con un programa mínimo de aula-laboratorio, aseos y almacén. Después de estudiar con detalle la parcela pareció que el sitio idóneo era junto al gimnasio y pistas polideportivas, con lo que además la necesidad de inversión en urbanización era mínima, al contar la obra con un presupuesto muy ajustado,-y condicionado por dificultades geotécnicas que obligaron a prever una cimentación con mejora de suelos.

Las decisiones principales son sencillas pero rotundas.

El programa se resuelve con un prisma simple de planta trapezoidal que refleja la forma de la parcela, disponiendo el aula propiamente dicha en la zona ancha, y los cuartos de servicio en la proa. Se accede desde las pistas con un pequeño zaguán cubierto, y mínimas superficies de circulación.

Los grandes álamos del borde sur son preservados y protegidos con mimo durante el proceso de obra. La piel es horadada con huecos verticales que acompañan el movimiento del patio de juegos, buscando aunar la conexión visual con el paisaje a Sierra Nevada y la adecuada distribución de la luz natural en los planos de trabajo.

La sección es peraltada, para enfatizar el uso de taller, y desciende hacia los espacios servidores a cuya espalda se recogen las aguas. La cubierta termina de dar sentido al gesto de la sección, con un ingenioso sistema que resuelve a la vez espacio, imagen, construcción y mantenimiento. Así, la chapa nervada rojiza de coloca sobre el forjado inclinado que da espacialidad al aula; se hace eco de la cubierta del gimnasio próximo que utiliza el mismo material; resuelve el problema constructivo del plano inclinado con paneles continuos machihembrados, que incorporan el aislamiento y son fáciles de colocar y baratos; y finalmente supone una solución de muy bajo mantenimiento ya que lleva las aguas directamente a arquetas registrables fuera del edificio, para posibilitar la recogida de las hojas de los álamos.

Otras decisiones de interés: estructura metálica y cerramientos independientes de termoarcilla; zócalos exteriores en fachada de piedra local de Sierra Elvira.

Centro Intergeneracional en Atarfe

Este pequeño edificio es fruto de una feliz confluencia de ideas. En principio nos plantearon la necesidad de sustituir el antigüo Centro de Adultos, un edificio situado en el centro del casco urbano que había quedado obsoleto y resultaba insuficiente para la demanda de aulas de formación. Mientras trabajábamos en los Estudios Previos se suscitó el problema de encontrar una parcela céntrica para dotar un Centro Infantil básico. Como fruto de algunas investigaciones que llevábamos a cabo sobre programas intergeneracionales propusimos al Promotor la posibilidad de combinar ambos usos en un solo centro intergeneracional, idea que fue acogida con estusiasmo.

Se adaptó el Proyecto para sincronizar ambos programas, con la premisa de que ambos Centros debían funcionar de forma independiente, pero permitiendo su conexión interior, con objeto de poder poner en práctica un programa piloto de intergeneracionalidad a nivel municipal. Dentro del escaso margen que permite una parcela urbana entre medianeras estudiamos un contenedor con imagen unitaria, que contuviera el programa infantil de dos aulas en la parte más ancha de planta baja, dejando el resto de planta y el nivel superior para el Centro de Adultos propiamente dicho, más la administración común de ambos programas y algunas aulas municipales. Para mejor adaptar el nuevo volumen a su contexto y a la vez evitar crear servidumbre de aguas se dividió la cubierta en dos piezas muy rotundas, dejando una franja central que agrupa patios de luz, escalera-ascensor y aseos, y sobre la que se organizan las instalaciones de climatización y ventilación, que quedan ocultas y protegidas.

El resultado es un edificio muy luminoso, fundamentalmente mediante luz sur-este, con entrada de sur-oeste en la fachada posterior. El cromatismo juega un papel fundamental para favorecer la orientación de los pequeños, y un juego de tres colores (azul, caramelo y verde) se combina en zócalos de azulejo y suelos de linóleo para sectorizar parcelas virtuales en el imaginario infantil. Otras decisiones de interés: cubiertas de chapa sandwich lacada con alto nivel de aislamiento; estructura metálica y cerramientos independientes de termoarcilla; techos acústicos de fibra de abeto prensada; zócalos exteriores en fachada de piedra local de Sierra Elvira.

UE-8 Churriana

En un contexto urbano en el que predominan las viviendas adosadas en hilera o los bloques con patios mínimos, la singularidad del Proyecto para la UE-8 en Churriana radica en la forma de interpretar la Ordenanza, con objeto de conseguir un óptimo tipológico, sin perder de vista el aprovechamiento máximo de las condiciones de la parcela.

La solución final obvia las respuestas inmediatas que caracterizan el paisaje urbano de la zona, que resulta indiferenciado y monótono, optando por concentrar el volumen en dos bloques lineales enfrentados con uso residencial, liberando un espacio común entre ambos, que se canaliza hacia el tercer edificio –con uso de oficinas- que actúa como telón de fondo de la zona de juegos. Esto permite generar permeabilidad urbana, al fragmentar la manzana y permitir el cruce de vistas entre los distintos bloques, y desde la ciudad hacia ellos

Partiendo de las consideraciones anteriores, el Proyecto se articula en torno a tres gestos formales:

La rasante del garaje común en planta sótano determina el banqueo de los forjados de planta baja, pero se mantiene un mismo nivel en planta primera, organizando un basamento de dos plantas que realza la horizontalidad de la composición general.

El otro gesto significativo que caracteriza al Proyecto es la macla volumétrica de las plantas de ático y sobreático. La solución final es la resultante de apurar la Ordenanza con objeto de alcanzar la edificabilidad prevista para la parcela, empujando la planta ático tres metros hacia el interior, para compensar el retranqueo hacia fachada.

El tercer argumento compositivo es el tratamiento cromático de los distintos volúmenes utilizando ladrillo visto klinker hidrofugado en distintos colores por plantas, en viviendas y oficinas. En ambos casos los volúmenes quedan recogidos por la retícula estructural vista, que juega un papel de malla que se ha potenciado otorgándole un valor cromático significativo.

CEIP Clara Campoamor en Atarfe

Este pequeño centro escolar en Atarfe es un edificio feliz. Se inserta en un contexto urbano, sobre una parcela segregada del instituto vecino, con el que comparte la situación y la orientación ideal de las pistas deportivas, y con el que dialoga enfrentando el pequeño gimnasio con el de los mayores, situado en el extremo opuesto de las zonas de juegos.

El edificio se adapta a la topografía para dejar en planta baja y primera el programa de Primaria y Administración. Las aulas de Infantil y sus corralitos  orientados al Sur se sitúan una planta por debajo, al nivel del gimnasio y áreas de recreo. A este nivel se accede mediante rampa exterior, y a través de una escalera con iluminación cenital desde un vestíbulo que es el verdadero corazón y distribuye todas las circulaciones, facilitando el control.

La planta se basa en un ejercicio de modulación rigurosa, para adaptar las luces del rígido sistema estructural de hormigón armado a los estándares escolares, y a la vez al sistema constructivo de bloque de hormigón visto, ranurado al exterior y liso al interior. Este sistema –muy frecuente en la construcción norteamericana para edificios públicos- permite un resultado sólido, de muy bajo mantenimiento, y más allá de la tónica normal en este tipo de centros escolares, que le confiere un carácter singular.

El sistema de pórticos con vigas de canto permite dejar fachadas diáfanas, que se tratan con carpinterías practicables y paneles sandwich en colores vivos, con protección solar en las fachadas sur.

Las aulas se articulan en torno a un patio longitudinal arbolado, que permite la ventilación y adecuada iluminación de las zonas comunes. De hecho, el Centro se caracteriza por ser muy luminoso al haberse optado por pasillos a ambos lados del patio, compensando con la eficaz distribución de los espacios el aumento del ratio de zonas de circulación.

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